Estados Unidos diagnosticó el primer caso del virus del ébola en un hombre contagiado en Liberia y que viajó a Texas, informó ayer una fuente del sistema de salud estadunidense.

El paciente fue hospitalizado con síntomas que fueron confirmados como un caso de virus del ébola, dijo un portavoz del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Se ha contaminado con la enfermedad en Liberia”, indicó el portavoz, para agregar que no se trataba de un trabajador de salud.

Poco antes, el Hospital Presbiteriano de Salud de Dallas informó que había situado en estricto aislamiento a una persona con base en “síntomas y un historial reciente de viajes”.

Se trata del primer paciente en ser diagnosticado con ébola en Estados Unidos, aunque un grupo de trabajadores estadunidenses de salud que habían sido infectados en África occidental y repatriados para tratamiento, se han recuperado.

La epidemia de ébola, la mayor hasta ahora vista, ya provocó la muerte de unas 3,091 personas en países africanos, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La fiebre hemorrágica causa un amplio espectro de síntomas, incluyendo elevadas temperaturas, vómitos, diarrea y hemorragias.

Se disemina mediante el contacto con fluidos corporales de personas ya infectadas que ya esté mostrando los síntomas, o al tocar el cuerpo de una persona muerta por ébola.

Hasta donde sabemos, es el primer paciente diagnosticado fuera de África”, dijo Tom Frieden, director del CDC, agregando que hay “cero riesgo” de que el mal se haya propagado en el avión.

Temen más casos

El CDC informó que otras 12 personas en Estados Unidos han sido sometidas a pruebas del ébola desde el 27 de julio, y que los resultados fueron negativos. Pero temen que existan más personas contagiadas.

Estados Unidos únicamente cuenta con cuatro de esas unidades de aislamiento y los CDC han insistido en que cualquier hospital puede atender con seguridad a alguien con ébola.

Jason McDonald, portavoz de los CDC, dijo que los funcionarios de salud usan dos pautas principales para decidir si una persona debe someterse a pruebas por el virus.

El primer y principal factor determinante es si viajaron a la región (de África occidental)”, afirmó. La segunda es si han tenido proximidad a familiares, amigos u otras personas que han estado expuestas a la enfermedad, señaló.

La primera víctima identificada de esta nueva epidemia de ébola es un niño de dos años de edad, quien resultó infectado en Guinea en diciembre del año pasado.

Los expertos aún no han podido determinar cómo ese niño contrajo el virus, aunque la publicación New England Journal of Medicine reportó que pudo
haber mantenido contacto con un murciélago que tenía el virus. Ése animal es portador natural de la enfermedad.

Desde entonces la epidemia se ha expandido rápidamente, afectando a Sierra Leona, Liberia y Guinea, provocando el colapso de los sistemas de salud en esos países.

Hace apenas una semana, el mismo CDC alertó que la epidemia podría alcanzar 1.4 millones de personas para enero próximo, a menos que se aumenten drásticamente los recursos para el control de la epidemia.

Estados Unidos ya ha tratado exitosamente a dos pacientes, los
médicos Kent Brantly y Rick Sacra, quienes resultaron infectados con el virus en África.

Esto no se transmite por el aire, no hay riesgo de que una persona en este hospital se contagie. Cuando vemos los problemas en África occidental hay que entender (…) esos son lugares primitivos, están al borde de la guerra, no tienen suficientes guantes, batas, mascarillas y a menudo no tienen agua corriente”, dijo el doctor Edward Goodman, del Hospital Presbiteriano de Salud de Dallas, uno de los 135 hospitales con los que cuenta Dallas.

“Nosotros no tenemos esos problemas. Somos perfectamente capaces de cuidar de este paciente sin riesgo para otras personas”, afirmó.

Miles de huérfanos: UNICEF

Al menos 3,700 niños de Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona han perdido a uno de sus padres por el virus del ébola, según las estimaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) publicadas ayer.

UNICEF alerta que, dado que la epidemia se ha intensificado en las últimas semanas, la cifra de huérfanos a causa del virus pude doblar de ahora hasta mediados de octubre.

Sabemos que las cifras que tenemos son sólo la punta del iceberg”, señaló en teleconferencia desde Dakar Manuel Fontaine, director regional de UNICEF para África del oeste.

Uno de los principales problemas que afrontan estos menores es el hecho de que, a menudo, sus familiares los rechazan por miedo a que los puedan contagiar de la enfermedad letal.

“El estigma es el principal problema al que nos enfrentamos”, afirmó Fontaine.

 

EQUIPO MÉDICO EN LIBERIA, EN CUARENTENA

La jefa médica de Liberia, Bernice Dahn, y los miembros de su equipo se declararon en cuarentena luego de que uno de sus asistentes muriera a causa del ébola, informó ayer el gobierno local.

Dahn y su equipo tomaron la decisión como medida “autodisciplinaria y por eficiencia médica”, comunicó el ministro de Información Isaac Jackson. Precisó que no muestra síntomas del virus que mató a su asistente Napoleon Brathwaite el jueves pasado.

El lunes en Nueva York los ministros de Relaciones Exteriores de Sierra Leona y Liberia instaron en sus respectivos discursos ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a encarar una lucha colectiva contra la epidemia de ébola que afecta a África occidental.

Por su parte, el nuevo responsable del equipo de crisis de la ONU contra el ébola prometió ayer una respuesta contundente a la epidemia, con objetivos ambiciosos para impedir la propagación del virus en todo el mundo.

No sabemos cuánto tiempo hará falta. Esperamos hacerlo lo más rápido posible y cerrar la misión Unmeer (Misión de la ONU para una Respuesta de Emergencia contra el Ébola) lo antes posible”, dijo Anthony Banbury.

—DPA y AFP

 

ENTREGAN MATERIAL DE AYUDA

El ejército de Estados Unidos entregó a Liberia dos laboratorios portátiles de diagnóstico de ébola y el material para construir un hospital de campo.

Los laboratorios deberían estar en marcha esta semana y tropas estadunidenses ya empezaron a levantar la clínica, mientras la comunidad internacional se apresura a aumentar la capacidad de respuesta ante el creciente número de infectados con la temida enfermedad.

Liberia ha sido el país más golpeado por el brote del ébola que afecta a otros cuatro países de África occidental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en 3,091 las muertes relacionadas con la enfermedad, en el peor brote del virus del que se tiene registro.

Pero es probable que esa cifra subestime la escala real de la crisis, en parte porque no hay laboratorios suficientes para diagnosticar la enfermedad. La OMS ha advertido que los números de Liberia, en particular, se han quedado atrasados porque lleva demasiado tiempo obtener los resultados de las pruebas.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, defendió ayer la donación de cinco millones de dólares que se hizo desde las
Naciones Unidas para la lucha contra el ébola, afirmando que los críticos de ese aporte son “mezquinos e inhumanos”.

Maduro recordó que en la Asamblea General de la ONU propuso la incorporación de Venezuela a la lucha contra el ébola, dando un aporte de cinco millones de dólares, el cual dijo que recibió el apoyo del pueblo venezolano.

Señaló que después del anuncio del aporte venezolano, se declararon Estados Unidos y la Unión Europea con donaciones superiores, de las cuales dijo que “ojalá se cumplan”.

Maduro mencionó que varios países anunciaron que apoyarían a Haití después del devastador terremoto de 2010 y hasta ahora “no han aportado nada”.

-AP y DPA