Las alzas en precios de bienes y servicios, sobre todo de las gasolinas, pueden llevar a la inflación de este mes a su nivel más alto desde el año 2000, lo que afectaría tanto a la economía familiar como a empresas, advierten expertos y se mantendrá al menos a julio, advierten economistas consultados.

De acuerdo con especialistas de Multiva y Banorte Ixe,  el ajuste a los precios de las gasolinas y la depreciación del peso, principalmente, deterioran todavía más las perspectivas de la inflación.

En tanto, economistas de BBVA Bancomer calcularon que “la inflación rebasará 4% en enero, se mantendrá por encima de ese nivel todo el año, alcanzará un máximo en torno a 5% en julio y descenderá hasta el cuarto trimestre de 2017 para ubicarse en 4.65% al cierre del año”.

Sobre el alza en los combustibles, economistas de Citibanamex expusieron que luego de la liberación de precios, la gasolina podría subir hasta 22.5% en 2017, lo que tendría un impacto adicional de 0.95 puntos porcentuales en la inflación.

El gasolinazo deterioró aún más la perspectiva de la inflación, la cual se estima que tocará un nivel de 5 por ciento en julio de 2017, y se prevé que ya no regrese al cierre del año por debajo de 4.0 por ciento, el límite máximo superior de la banda establecida por el Banco de México.

Debido a los efectos de las alzas de los combustibles en el resto de la economía, especialistas de Multiva y Banorte Ixe elevaron a 4.7 por ciento su estimado de inflación para el cierre de 2017.