La ausencia de lluvias se suma a la contaminación de la atmósfera para hacer más grave la situación, por lo que Madrid ha tenido que tomar cartas en el asunto y por primera vez aplica restricción a la circulación de vehículos.

Se activó el Protocolo nivel 3, dada la alta contaminación registrada de dióxido de nitrógeno debido a la polución, y la complicación añadida por la falta de lluvia. La velocidad también se limitó a 70 kilómetros por hora como máximo.

El ayuntamiento informó que el trasporte público tendrá servicio más frecuente de lo habitual para facilitar los traslados.