Después de 11 años, la Procuraduría General de la República se disculpará públicamente y reconocerá la inocencia de Jacinta Francisco, Alberta Alcántara y Teresa González que fueron acusadas de secuestrar a seis miembros de la extinta AFI.
A través de sus redes sociales, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez dio a conocer que el próximo martes 21 de febrero en las instalaciones del Museo Nacional de Antropología se realizará este “evento inédito”, la Procuraduría General de la República (PGR) llevará a cabo el acto de reconocimiento de inocencia y disculpa pública para las indígenas hñähñú, quienes fueron encarceladas injustamente por más de tres años, acusadas por el secuestro de seis policías federales.

El acto será presidido por Raúl Cervantes Andrade, titular de la PGR, y contará con la participación de las víctimas y de Mario Patrón Sánchez, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, en su carácter de representante legal de las mujeres.

El encarcelamiento de las tres víctimas ocurrió en marzo de 2006, luego de que la extinta Agencia Federal de Investigaciones las acusara de secuestrar a seis de sus agentes, luego de un frustrado operativo contra la venta de piratería en el tianguis de la comunidad de Santiago Mexquititlán.

Luego de cinco meses, las mujeres fueron detenidas bajo engaños y presentadas ante los medios de comunicación en las oficinas de la PGR por el supuesto secuestro de los oficiales de la AFI.

El 19 de diciembre de 2008, Jacinta fue la primera en recibir una sentencia condenatoria de 21 años de prisión y 2 mil días de multa, que equivalía a 91 mil 620 pesos. Apenas había pasado un mes cuando Alberta y Teresa corrieron la misma suerte, en el caso de Alberta también se le condenó a 10 meses más, por la tener en su poder cocaína.

En septiembre de 2009, la PGR no presentó conclusiones acusatorias en contra de Jacinta Francisco, por lo que fue liberada, un año más tarde la mujer ñhä-ñhú decidió exigir al estado una reparación del daño por la injusta reclusión a la que ella, Alberta y Teresa fueron sometidas y presentó una petición por responsabilidad patrimonial ante la Procuraduría.

Alberta y Teresa salieron del penal de San José El Alto, ubicado en Querétaro, hasta abril de 2010, ya que por unanimidad, la ministra y los cuatro ministros de la Primera Sala de la SCJN resolvieron recovar la sentencia y las declaró inocentes, al igual que Jacinta, pidieron una disculpa pública por parte de la PGR.