El obispo de la Diócesis deAguascalientes, José María de la Torre, negó haber ofendido a lacomunidad lésbico gay de Aguascalientes,  quienes presentaron una denuncia ante la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), luego de que los llamara “invertidos”.

Aseguró que simplemente las parejas de personas entre el mismo sexo no tienen derecho al matrimonio y existen otros medios para salvaguardar sus intereses.

“Yo desconozco la denuncia”, dijo.

‒¿No le ha llegado una recomendación o lo han mandado  llamar?

‒No, porque hay libertad de expresión en México; yo no los ofendí. Al decir que la Iglesia no estará a favor del matrimonio de los homosexuales no es faltar al respeto; simplemente no hay derecho, no tienen derecho. Ellos pueden con otros  medios salvaguardar su intereses y proteger sus bienes; no necesariamente se equipara su relación a lafamilia”.

Ante las acusaciones de algunos legisladores de que el jerarca católico ha violado el Estado laico con sus declaraciones, negó que sean argumentaciones religiosas.

“No es argumentación religiosa. Mira, aquí los homosexuales pueden casarse y no es discriminatorio que muchos prefieran no hacerlo. Pueden casarse con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales; es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y de su consentimiento, tienen los mismos derechos que tú, que cualquiera de ustedes; no sé cuáles derechos son los que están conculcados”.

Explicó que los matrimonios igualitarios son un experimento social peligroso que puede llevar a la decadencia social como permitir losmatrimonios con animales.

Si ellos llaman familia a la unión de dos homosexuales, el día de mañana según vaya la decadencia moral a la unión con animales o con esto o con lo otro; entonces, eso es inversión de valores; lo peligroso es que a veces no pensamos si se llega a esto. Después, en las escuelas, los profesores tienen que enseñarles a los niños que da lo mismo, bueno, ya les enseñan un montón de tarugadas; pero que da lo mismo. Entonces, la maestra puede decir ahora: ‘los niños, por ser día de la Convención o Revolución, los niños van a venir vestidos de Adelita y las niñas de Pancho Villa revolucionario; es un juego, no pasa nada’; y los papás…no pasa nada, es una elección cultural; cada quien escoge, y si un profesor se niega a dar una clase lo pueden correr.”

Asimismo, negó haber llamado “invertidos” a las personas homosexuales, ya que recalcó que hizo referencia a la inversión de valores.

“Yo no les dije invertidos; yo hablaba de la inversión de valores, que si la Legislatura pronuncia una ley que denigra la familia eso invierte los valores, porque se dice que la familia es el patrimonio más preciado de Aguascalientes, y si se hace una encuesta, sin duda, la familia es la institución que más queremos y defendemos todos.”

Respecto si acatará la recomendación que pudiera emitir la Conapred por sus declaraciones, aclaró:

“Tengo entendido que hay libertad de expresión en México, y estamos reconocidos como asociación religiosa y podemos anunciar, por eso registramos, el Evangelio, la Biblia, el derecho canónico como tres documentos en donde se fundamenta la enseñanza.”

Dijo que no puede callar y como obispo tiene la obligación de fomentar los valores de la familia.

Es mi tarea como obispo; no puedo callar; yo tengo que seguir hablando de la belleza del matrimonio católico religioso, que es la única garantía de que puede haber un amor fiel, exclusivo, permanente, el mejor espacio para los niños para que se eduquen.”

De nueva cuenta, monseñor hizo un llamado a los legisladores para no cometer un “agravio” en contra de la familia.

“Que lo discutan con sus papás y su hijos, y vean si la apuesta que pretender hacer es la más acertada, si pasarían a la historia; yo creo que pasarían a la historia al revés: volvemos a la inversión del valores. Ciertamente el pueblo no se olvidaría quiénes agraviaron a la institución más preciada: la familia. El pueblo no lo olvidaría quién fue, de qué partido fue. El pueblo guardaría ese agravio en su corazón, sobre todo si no le dan la oportunidad de expresar su opinión.”

Por último, María de la Torre pidió a los medios de comunicación no ponerlo como un agresor y citar sus declaraciones textuales, ya que no pretende pelear con nadie.

“Yo no puedo callar. Yo no sé si obtienen ventajas ustedes si me ponen como agresor; hay un documento muy claro, por ahí lo tenemos. Con todo respeto les dije, no obstante y debe quedar claro, hombres y mujeres con tendencia homosexuales deben ser acogidos con respeto, pasión, delicadeza. Deberá evitarse todo signo de discriminación injusta; estas palabras en junio las publiqué, a ver si en sus televisoras y periódicos lo citan. No me descalifiquen; cítenme integralmente.”

Argumentó que los medios de comunicación invierten las palabras del Papa respecto al tema.

“Que digan que el Papa está a favor de los homosexuales. El Papa dijo: ‘yo no soy quién para juzgar a los demás si están en un camino de conversión’, pero no dijo sólo lo primero. Dijo: ‘si ellos como creyentes ayudados de la gracia están en proceso de conversión, quién soy yo para juzgarlos’”.

dgp