El gobierno de Sierra Leona ordenó confinar durante tres días a toda su población para tratar de contener la propagación del virus del ébola, que ya ha matado a más de 500 personas en este país del oeste de África.

Sierra Leona es uno de los países más afectados por el brote de ébola, que ha dejado dos mil 630 muertos en lo que va de año, según informó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los 6 millones de habitantes del país tuvieron que quedarse en casa a partir de medianoche mientras cerca de 30 mil voluntarios acudirán a las viviendas para detectar posibles cadáveres o personas afectadas por
el virus.

“Llueva o haga sol, el ejercicio de confinamiento seguirá adelante. Durante tres días tenemos que terminar el trabajo”, dijo Steven Gaojia, el director del centro de operaciones de emergencia del gobierno.

La campaña, llamada Charla sobre el ébola casa por casa, será llevada a cabo por siete mil equipos que quieren visitar 1.5 millones de hogares para repartir jabón y explicar a los habitantes medidas de prevención.

La policía y el ejército se asegurarán que se cumpla el confinamiento, del que están exentos el personal sanitario, la prensa y otros profesionales clave.

Sin embargo, algunos expertos creen que estas medidas coercitivas son difíciles de aplicar y podrían tener consecuencias negativas.

Amenaza para la paz: ONU

La ONU informó  ayer que creará una misión especial para combatir el ébola y desplegará personal en los países más afectados.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que nombrará un enviado especial para que lidere la misión, que buscará una “movilización rápida y masiva” de personal y recursos materiales y financieros.

El Consejo de Seguridad aprobó de forma unánime una resolución de Estados Unidos pidiendo a los países “levantar las restricciones de viaje y fronterizas” impuestas por el brote de ébola, que contribuyeron a un mayor aislamiento.

Por otra parte, siete personas que habían desaparecido en Guinea durante una misión para sensibilizar a la población del peligro del ébola aparecieron muertas tras ser atacadas presuntamente por los habitantes de la aldea Womé.

Los muertos pertenecían a una delegación oficial que pretendía informar a los habitantes de Womé de las precauciones a tomar ante el virus de ébola.

Los manifestantes acusaron a la delegación de ir a matarlos porque, a su juicio, el ébola “es una invención de los blancos para matar a los negros”.