El proyecto del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro integra una planeación sólida en términos de movilidad, conectividad, medio ambiente y desarrollo económico, aseguró el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), Víctor Ortíz Ensástegui.

En entrevista con Notimex, el especialista señaló que estos elementos no solo otorgan certeza técnica, sino también tranquilidad a las personas que viven en las inmediaciones a lo que serán las terminales, tanto en Querétaro como en Buenavista en el Distrito Federal.

“En este tipo de terminales la planeación y la aplicación de las normas es lo más importante, como Colegio de Ingenieros, definitivamente vemos que existen las condiciones para que se respeten todos esos ángulos y no se afecte a la ciudadanía”.

Ortíz Ensástegui subrayó que la decisión de ubicar en zonas urbanas las terminales de esta línea de tren, que conectará la ciudad de Querétaro con el Distrito Federal en sólo 58 minutos, lejos de representar inconvenientes para los usuarios será uno de sus puntos más fuertes.

Y es que, añadió, la experiencia en países como Estados Unidos, Japón, España o China, señala que este tipo de transporte de alta velocidad suele tener sus terminales en puntos estratégicos para las actividades laborales, económicas y recreativas.

“Las terminales se tienen que colocar en un punto en donde realmente se acerque a la gente, y para ello, se pensó en terminales multimodales que permitan hacer el intercambio de medios como de ferrocarril a autobús, tren suburbano, taxis o camiones.

Ello, dijo, atiende las necesidades de movilidad y conectividad de los usuarios de este nuevo medio de transporte, lo cual permite proyectar un eficiente desahogo de vialidades.

“Según los proyectos y las pre bases, está contemplado un intercambio de medios, no es sólo una estación de ferrocarril es una terminal de intercambio de medios y como tal atiende las necesidades, qué bueno que llegue a esa zona de Querétaro porque a partir de ahí se podrá hacer el traslado de pasajeros a otros puntos”.

De acuerdo con información de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), este TAV correrá de la terminal ferroviaria de Buenavista, en la ciudad de México, cruzará diversos municipios de los estados de México e Hidalgo, hasta llegar a la estación terminal en la Avenida Bernardo Quintana, en la ciudad de Querétaro.

El tren recorrerá 210 kilómetros a una velocidad de 300 kilómetros por hora sin estaciones intermedias, lo cual permitirá a lo usuarios trasladarse de la ciudad de México a Querétaro en 58 minutos.

En opinión del presidente del CICM, otra de las características clave de este proyecto, cuya entrada en operación se estima sea en diciembre de 2017, es que el ganador de la licitación será el responsable de la obra, fabricación y puesta en operación.

“Hay una gran ventaja en este proyecto, y es que se está sacando junto la construcción, la vía férrea y los trenes, eso garantiza que exista la compatibilidad y que la interfase se dé desde el inicio con una gran certeza”.

Ortíz Ensástegui enfatizó que la gerencia del proyecto, que va de la concepción a la ejecución del mismo, es otro elemento que permite ver que los tiempos estimados por la SCT son viables en términos técnicos.

“Vemos una gerencia de proyecto adecuada para salir en tiempo, una vez que se dé el fallo en noviembre, lo que se esperaría es que se tenga un proveedor de primer mundo, un colocador de vía seguro y que la construcción esté garantizada con ingenieros de alto nivel como lo que tenemos en el país”.