Una de cal y una de arena. Así es la relación entre el presidente estadunidense, Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-Un, quienes se verán las caras en Singapur para mover sus fichas en este complejo tablero de ajedrez.

Trump se prepara para marcar un gol histórico y ser el primer Presidente de Estados Unidos en funciones que se reúne con un líder norcoreano para intentar conseguir la total desnuclearización de Pyongyang. Y Kim, por su parte, pide el cese de las maniobras militares con Corea del Sur y el levantamiento de las sanciones económicas.

Aunque el tema de los más de 20 mil soldados apostados en el Sur no estará sobre la mesa de negociaciones, Norcorea aspira a firmar un tratado de paz que le dé garantías de seguridad para que Estados Unidos no trate de derrocar al régimen.

Más información aquí