Por no haber sido identificados ni reclamados por nadie, 685 cadáveres fueron enviados a fosas comunes desde el 1 de enero del 2011 y hasta julio de este año.

Estadísticas del Tribunal Superior de Justicia local (TSJDF), solicitadas por medio de la Ley de Transparencia, indican que el número de cuerpos sepultados en fosas comunes va en aumento.

En el 2011 fueron 130; en 2012, 190; el año pasado, 303, y hasta julio de 2014 sumaban 62 los cadáveres que tuvieron ese destino.

“Lo que pasa con este tipo de cadáveres es que, la mayoría de las veces, sufrieron un grado de contaminación tal que imposibilita su identificación, por ejemplo, si está calcinado o fue devorado por fauna.